Hoy en día la industria y la más innovadora tecnología conviven en Zamudio con la agricultura, sin descuidar el patrimonio, las tradiciones y los afamados productos gastronómicos de esta zona como la sidra y el famoso txakoli.
En el barrio Arteaga se concentran los edificios de mayor interés histórico-artístico del municipio conformando un conjunto de gran calidad. Por ejemplo, cabe destacar el caserío Kadaltso, edificado en el siglo XVI; con emblema heráldico concedido por Carlos V, al linaje de los Cadalso y la Casa Consistorial, del s. XVIII.
El linaje de los Zamudio concentraba el poder religioso (por su patronazgo del templo), el económico (por el molino), el militar (por la misma torre) y el estratégico-comercial (por el camino). El emplazamiento de este conjunto es también significativo, junto al camino que atraviesa el valle del Asua, dominando un punto clave del Txorierri.
Iglesia de San Martín: La actual Iglesia Parroquial se ha ido configurando en el tiempo en diferentes estilos. La construcción original del gótico vasco de mediados del s. XVI, de magnífica piedra de sillería recorrida por una doble cornisa de bolas, conoció algunas modificaciones barrocas en el último tercio del siglo XVIII, momento al que corresponde la mayor parte del rico mobiliario del templo. Finalmente en el s. XIX se construye en la cabecera del templo la torre neoclásica, a la cual en los años 60 del siglo XX se le añaden nuevos elementos.En el amplio pórtico con estructura de madera, construido en 1775 y que recorre las fachadas este y sur se halla la antigua mesa de la anteiglesia, en la que se presentaban las cuentas del gobierno municipal y se sacaban a subasta los contratos públicos.
Torre de Zamudio: Este edificio es una de las más representativas Casas Torre que los parientes mayores de la comarca construyeron en la baja Edad Media (finales del s. XV) para resistir en las luchas banderizas de los linajes rivales. Su primitivo carácter militar se evidencia en sus sólidos muros, de cerca de tres metros de espesor, sin apenas ventanas. Las dos plantas superiores son más residenciales, con ventanas adinteladas y un amplio salón. Hoy en día ha sido recuperada como Casa de Cultura.
Molino de Arteaga: Los molinos y ferrerías fluviales fueron durante siglos la única actividad “industrial” del municipio. El molino de Arteaga, de estilo popular, se ha mantenido en funcionamiento hasta hace algunos años. En la actualidad se ha rehabilitado como hotel y restaurante, conservando el arco de entrada y diversas instalaciones. En sus inmediaciones se encuentra un antiguo calero.
El entorno rural de Zamudio conserva caseríos de gran interés, como Aguatxobekoa y Abona, además de numerosas ermitas de distintos estilos y épocas como las barrocas San Miguel de Daños, San Bartolomé y San Mamés, la de San Antolín del s.XVI y Santo Tomás, en estilo popular.
La mejor forma de conocer este entorno es caminando, por ejemplo, por la señalizada SENDA OXINAGA (PR BI – 250) que recorre un tramo del Camino Viejo de Bilbao a Gernika, considerado por diversos autores como parte del Camino de Santiago y la Ruta Juradera hacia Gernika. Este sendero acondicionado y señalizado atraviesa lugares de gran belleza como el Puente Arikondo (s. XVII – S. XVIII) en el límite con Lezama, el Palacio Barroco de Larragoiti (s. XVIII) y uno de los escasos robledales conservados en la zona.

Con sede en Zamudio el Parque Tecnológico se constituyó en 1985 mediante el impulso de las Instituciones del País Vasco, con la misión de promover la diversificación de la industria, y la transferencia y difusión de la tecnología e innovación.
Comprende 250 hectáreas de entornos medioambientales privilegiados donde se ubican centros de investigación y empresas tecnológicas avanzadas, junto a excelentes infraestructuras de comunicaciones.
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Situado en un entorno medioambiental de excepcional belleza, el Parque Tecnológico se asienta sobre los términos municipales de Zamudio y Derio, dos pequeños pueblos cercanos a Bilbao.
La convivencia en la misma zona de modernas empresas y las más avanzadas infraestructuras en telecomunicaciones, junto con casas rurales tradicionales del País Vasco y cerca de 100 especies arbóreas, proporciona uno de los contrastes más atractivos que configuran este Parque Tecnológico.